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jueves, 12 de enero de 2012

Leyendas del fútbol: JUSTIN FASHANU

Este espacio suele recordar a jugadores reconocidos del pasado del fútbol pero en esta ocasión quizá el nombre de Justin Fashanu no les diga nada. De nacionalidad británica pero con origen nigeriano, Fashanu se crió junto a su hermano John en Hackney, un modesto barrio de Londres. Su infancia no fue fácil, pues tras la separación de sus padres, él y su hermano crecieron en un orfanato antes de ser adoptados por una familia del condado de Norfolk. Allí comenzaron los hermanos a dar patadas a un balón, en el modesto equipo del Norwich. Justin, que dudaba entre dedicarse al boxeo o al fútbol, finalmente se dedico al balompié (A pesar de llegar a proclamarse subcampeón de Inglaterra de pesos pesados).
Su 1,90 de estatura y sus 90 kg de peso le otorgaban una fuerza y una zancada que le llevaron a representar a Inglaterra en juveniles y sub-21, convirtiéndole en la gran promesa del fútbol británico. El punto de inflexión en su carrera se produjo a los 19 años tras marcar este golazo (premiado como mejor gol de la temporada 79-80 por la BBC) frente al Liverpool cuando militaba en el Norwich.



Ese gol lanzaría la carrera de Fashanu, que acabaría fichando por el histórico Nottinham Forest previo pago de un millón de dólares y por expresa petición del entrenador del equipo Brian Clough. Sin embargo, tras su fichaje, su carrera quedó estancada de forma angustiosa. Primero fue una grave lesión en su rodilla pero el problema más grave vino después con los continuos rumores que hablaban sobre su posible homosexualidad. Ante esos chismorreos las relaciones con Clough fueron empeorando hasta el punto de incluso prohibirle entrenarse con sus compañeros. Las historias y distintas versiones a cerca de sus salidas nocturnas a bares de ambiente no sentaban nada bien a su entrenador que tras varios avisos explotó diciéndole:

- "¿A dónde vas si quieres una rebanada de pan?" le preguntó.

- "Al panadero, supongo".

- ¿A dónde vas si quieres una pata de cordero?"

- "Al carnicero."

- "Entonces, ¿por qué sigues yendo a ese maldito club de maricones?"


Los continuos enfrentamientos con su entrenador continuaron y en 1982 Fashanu se fue cedido al Southampton. Allí jugaría poco, por lo que ese mismo año fue trasferido en el mercado invernal a los rivales locales, el Notts County oír sólo 150.000 libras. Tras 20 goles en 64 partidos en 1985 se trasladó al Brighton Hove Albion pero de nuevo una lesión grave de rodilla hizo peligrar su carrera. Tras recuperarse Fashanu deambuló por equipos de Estados Unidos y Canadá donde intentó recuperar su nivel, pero hasta 1989 cuando fichó por el Manchester City, no logro volver a las islas. No volvió nunca a ser el mismo y en su regreso deambuló por equipos como; Ipswich, West Ham, Leyton Orient o Southall.


Salida del armario

En el año 1990 Fashanu destapó el armario de las esencias y en una entrevista exclusiva se declaró homosexual aún a riesgo de verse rechazado en un mundo donde la virilidad está reñida con la libre elección sexual. En la entrevista Fashanu admitía que llevaba una doble vida desde hacía ocho años, cuando se dio cuenta de sus verdaderas preferencias sexuales. La entrevista causó un auténtico escándalo en Inglaterra, pues además de reconocer su homosexualidad, Fashanu reconoció haber tenido relaciones con otros futbolistas, artistas reconocidos y hasta con un miembro del parlamento del partido conservador.

El jugador ponía cualquier excusa para no irse a ligar con mujeres en presencia de sus compañeros, lo que trasladó ciertas sospechas en el vestuario. Una vez en Kenia, estando de gira con el Notts County, Fashanu entablo una "sospechosa amistad" con un chico local. Cuando el capitán del Notts County, Pedro Richards se mofó de su posible relación amorosa, Fashanu le demostró su pasado como boxeador dejándole un recuerdo imborrable en su cara.

Acusado por parte del colectivo Gay de lucrarse con sus declaraciones y criticado por un mundo tan conservador como el fútbol, Fashanu no encontró ningún equipo de forma estable en los años siguientes a sus polémicas declaraciones. Tras recorrerse medio mundo en busca de oportunidades, Justin anunció su retirada definitiva en 1997.

Un año más tarde un joven denunció que había sido atacado sexualmente por Fashanu pero finalmente, y aunque estuvo retenido en prisión durante algún día, se le declaró inocente. En ese mismo año y dos meses después de la denuncia, Justin Fashanu apareció ahorcado en un garaje abandonado en Shoreditch, Londres junto a una nota que rezaba:

Me he dado cuenta de que ya he sido condenado como culpable. No quiero ser más una vergüenza para mis amigos y familia [...] espero que el Jesús que amo me de la bienvenida y finalmente encuentre la paz

A pesar de la nota los amigos del jugador reiteraron en varias ocasiones que Justin no presentaba ningún signo de depresión. La policía investigó el móvil durante unos meses pero finalmente cerró el caso admitiendo el suicidio como causa de la muerte. Un triste final para un hombre, un futbolista, un héroe cuyo único error fue aceptarse a sí mismo y evidenciar una realidad social.

viernes, 4 de noviembre de 2011

EL GRAN BRIAN CLOUGH

¿El entrenador más polémico de la historia y maestro de Mourinho?

José Mourinho no ha inventado nada. La gran mayoría de sus gestos y declaraciones tienen un espejo treinta años antes, en un entrenador británico pionero en aquello de robar portadas a sus discípulos. Y eso que éstos no lo hacían mal: dos copas de Europa y tres ligas fueron sus títulos.
Si a eso le añadimos que fue con el Nottingham Forest y con el Derby County, suena aún mejor.
Las alusiones a su trato con Dios, el desprecio a los títulos conseguidos anteriormente por el equipo al que acababa de llegar, su valoración personal por encima del resto, o sus frases repletas de ironía para despreciar a un rival, nada de todo eso que hace Mourinho hoy en día (y muy bien por cierto) es nuevo; este técnico inglés al que nos referimos ya lo hizo hace muchos años.
Se trata de Brian Clough, genio y figura, capaz de lograr resultados increíbles con un juego estilista; de enfurecer a todos sus rivales, aficionados y hasta a sus propios jugadores con sus palabras; recordado en letras de canciones, libros, e incluso en una película de bastante éxito.

Iba para delantero estrella
Nacido en Middlesbrough el 21 de marzo de 1935, llegó al equipo de su ciudad a los 16 años. Era un delantero de área, un auténtico killer; no en vano, Clough anotó 197 goles en 212 partidos. En 1961 firmó con el Sunderland, con el que marcó 61 goles en 54 partidos. Con prácticamente una media de gol por partido, estaba en registros de ser uno de los más grandes del fútbol inglés, pero una grave lesión en el ligamento cruzado de su rodilla, en diciembre de 1962, le llevó a una retirada prematura. Los banquillos británicos lo agradecieron.
En 1965 comenzó su andadura como entrenador, en el modesto Hartlepool United de la cuarta división. Tras dos decentes campañas ficha por el Derby County, entonces en segunda, y logra el ascenso en su primera temporada completa. Fue en este club donde creció la leyenda de uno de los entrenadores más emblemáticos de todos los tiempos, logrando el título nacional en 1972, el primero en la historia del modesto club.
Clough se convirtió en el entrenador de moda, tanto por su pasión por el fútbol de ataque, "si Dios hubiera querido que el fútbol se jugara en las nubes, no habría puesto hierba en el suelo", como por sus declaraciones. "Por conseguir los tres puntos le pegaría un tiro a mi abuela", fue una de sus perlas más sonadas entonces.
Pero estas frases también le jugaron malas pasadas. En 1973 los carneros llegaron a las semifinales de la Copa de Europa, cayendo ante la Juventus en un encuentro polémico por los supuestos regalos que la escuadra turinesa entregó a los colegiados. Brian, además de despotricar contra su entonces presidente, acusó a los bianconeri de estafadores, y profirió insultos a todos los italianos, que supusieron una multa para el Derby. Poco después, y tras varios encontronazos más con la directiva, Clough y su acompañante dimitieron, pese a la oposición de la plantilla y los aficionados.

Los peores 44 días
Al año siguiente firmó por el Brighton & Hove Albion, de la Tercera División, lo que sin duda significaba un tremendo paso atrás sólo unos meses después de disputar las semifinales de la Copa de Europa. En el club del sur estuvo una temporada, sin pena ni gloria.
Pero en 1974 el Leeds United, equipo puntero de la máxima categoría pero que practicaba un fútbol rácano y que despertaba antipatía en todo el país, vio cómo su entrenador, Don Revie, era convertido en seleccionador inglés, con lo que recurrió a Clough para su cargo. Parecía el regreso a la elite de Brian. Nada más lejos de la realidad.
Ya su llegada no pudo ser más polémica, ganándose enemigos desde su presentación con sus declaraciones. "Hasta donde sé, ustedes pueden tirar a la basura vuestros trofeos conquistados, porque ustedes los ganaron haciendo trampas". En un equipo que acababa de proclamarse campeón de Liga, estas palabras no sentaron nada bien. Tampoco supo llevarse con los estandartes del equipo; "Dios no te ha dado seis tacos para que los claves en la pierna de un rival", le espetó a Jhonny Giles, uno de los capitanes, con cierta fama de duro.
Tal era la situación que el presidente del Leeds decidió prescindir de Clough a los 44 días de su llegada. El día de su cese, en rueda de prensa, dejó otra frase para el recuerdo, como no podía ser de otra manera. Al ser preguntado sobre sus sentimientos, Clough, ni corto ni perezoso, aseguró "es un día muy triste... para el Leeds United".
Estos 44 días de agonía con los whites dieron para un best seller, obra de David Peace y publicado en 2006, y hasta para una película, The Dammed United

 

Llega al Nottingham, se forja la leyenda
En enero de 1975 Clough ficha por el Nottingham Forest, equipo que deambulaba por la segunda división. En esa primera "media temporada" consiguió salvar los muebles y, de paso, dejar preparada la próxima, la que iba a suponer el comienzo del éxito. "Ya sé que Roma no se construyó en un día, pero es que yo no me encargué de ese trabajo", dijo.
De la mano del entrenador y de jugadores talentosos como Martin O'Neill, posteriormente entrenador, entre otros, del Aston Villa, Viv Anderson, el primer jugador de color de la selección inglesa, o John McGovern (todos ellos titulares en "las" Copas de Europa), los reds lograron el ascenso a la Premier League, entonces llamada First Divison.
Ese año llegaron al Forest jugadores de la talla de Archie Gemmill o David Needham, pero sobretodo fue el fichaje del veterano guardameta Peter Shilton el que demostró que el equipo recién llegado iba a por todas. Y así fue. En esa primera temporada, los chicos de Brian Clough se proclamaron campeones de liga, por delante del todopoderoso Liverpool, dejando aturdido a todo el país. Además, ese mismo año los reds se hicieron con la Copa de la Liga.
Pero el camino no estaba terminado. En la temporada 78-79 el Nottingham, que se había hecho con los servicios de Trevor Francis, quizá el mejor inglés del momento, comenzaba su andadura en la Copa de Europa como un completo desconocido. Pero pronto saltó a la palestra. La primera ronda deparó un enfrentamiento frente al Liverpool, vencedor en las dos ediciones anteriores, y los de Clough pasaron por encima. AEK de Atenas, Grasshopper y Colonia fueron los siguientes en caer. Ya estaban en la final, donde esperaba el Malmo, en el Olímpico de Munich.
El partido fue de todo menos bonito, y terminó con la victoria inglesa por un tanto a cero, obra de Francis. Clough explicaba así la final: "No fue un gran partido, ellos fueron un equipo aburrido. De hecho, Suecia es una nación aburrida. Pero hemos ganado".

Por partida doble
La temporada siguiente, el Nottingham Forest iba a repetir. Acudía a Europa como vigente campeón, puesto que la Liga se la había llevado el Liverpool, pese a que los Forests no habían perdido ningún encuentro durante toda la temporada. El Osters sueco fue la primera víctima, al que sucedieron Arges Pitesti, Dinamo de Berlín y Ajax. En la final se iban a enfrentar al Hamburgo, que con Keegan y Magath en sus filas se presentaba como favorito, a pesar de que el Nottingham era el campeón. El escenario, el Bernabéu.
Con un solitario tanto de Robertson, en el minuto 21, y con una maravillosa actuación de Shilton, los reds volvieron a proclamarse los reyes del viejo continente, convirtiéndose en el primer y único equipo que tiene más Copas de Europa que títulos ligueros. Ese mismo año, el equipo resultó también campeón de la Supercopa de Europa, al imponerse al Barcelona, y de la Copa de la Liga.

El fin del ciclo
Después de estos tres años de éxitos, las estrellas del Forest se eclipsaron, y el equipo pasó a un segundo plano. Sólo dos nuevas Copas de la Liga (89 y 90) y dos Full Members Cup (89 y 92), copa que existió mientras fueron apartados los equipos ingleses de las competiciones europeas, maquillaron algo la trayectoria.
Finalmente en la 92/93 el equipo termina colista de la Premier y Brian Clough dimite, dejando al equipo donde lo había tomado, pero con un amplio palmarés en sus espaldas. En ese momento el ídolo ya estaba muy afectado por su alcoholismo, problema que fue incapaz de superar y que terminó con su vida el 20 de septiembre de 2004, a los 69 años, al no soportar un trasplante de hígado. "¿Los hooligans en el fútbol? Bueno, están ahí, pero la verdad es que creo que hay bastantes más en la Cámara de los Comunes que en los campos ingleses", fue una de sus últimas perlas.
Así era Brian Clough, idolatrado y repudiado en el fútbol inglés. Capaz de llevar al Nottingham Forest de Segunda División a campeón de Europa en sólo tres años y, no contento con eso, repetir cetro europeo. Capaz de tildarse a sí mismo como Dios. "Yo no diría que fui el mejor entrenador, pero sí que estaba en el TOP 1". Palabra de genio.